«Solo voy a subir un momento». Esta frase se oye a diario en obras, cubiertas y almacenes. Sin embargo, una caída desde altura no entiende de momentos. Por eso conviene tener claro qué equipos de protección individual (EPIs) son obligatorios en trabajos en altura, cuándo se exigen y cuándo no. En este artículo lo resolvemos paso a paso, desde la normativa hasta las consecuencias de incumplirla.
Normativa sobre los EPIs obligatorios para trabajos en altura
Antes de elegir ningún equipo, es necesario saber qué dice la ley. Además, conocer la norma evita errores habituales en la elección y el uso de los EPIs.
Real Decreto 773/1997 y uso de Equipos de Protección Individual
El Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, regula el uso de los equipos de protección individual en el ámbito laboral en España. Según esta norma, un EPI es todo equipo que lleva el trabajador para protegerse de uno o varios riesgos para su seguridad o su salud. Por tanto, la empresa debe facilitarlo cuando el riesgo no se pueda evitar por otros medios.
Medidas de protección colectiva y EPIs: cuándo corresponde cada una
Los EPIs son la última línea de defensa del trabajador. Por eso solo se exigen cuando las medidas de protección colectiva no bastan para eliminar o reducir el riesgo. Una barandilla de seguridad perimetral, por ejemplo, protege a todas las personas que trabajan en la zona. En cambio, un arnés protege únicamente a quien lo lleva puesto. De ahí que primero se apliquen las medidas colectivas y, después, las individuales.
Riesgo de caída y evaluación de riesgos laborales
Caídas a distinto nivel: el principal riesgo del trabajador
Entre todos los riesgos del entorno laboral, las caídas a distinto nivel figuran entre los más graves. Las consecuencias van desde una lesión leve hasta un accidente mortal, con daños que a veces son irreversibles. Por esta razón, el trabajador que opera lejos del suelo necesita una protección específica y bien elegida.
Evaluación de riesgos laborales: cómo se determinan los EPIs obligatorios
Los EPIs obligatorios no se eligen por intuición. De hecho, nacen de la Evaluación de Riesgos Laborales de cada empresa. Un servicio o un profesional de riesgos laborales analiza las tareas y concreta, en un documento técnico, qué equipos son necesarios. Así, cada puesto recibe una respuesta concreta y no una norma genérica.
Qué son EPIs obligatorios en trabajos en altura
El equipo varía según el puesto y el entorno. Aun así, existe un conjunto básico de EPIs que se repite con frecuencia en los trabajos en altura. A continuación, repasamos cada pieza y su función.
Arnés anticaídas
El arnés anticaídas es la pieza central del equipo. Reparte la fuerza de una caída por el cuerpo y mantiene al trabajador sujeto. Además, debe cumplir la norma EN 361. Sin embargo, por sí solo no detiene una caída: necesita conectarse a un punto de anclaje mediante otros elementos.
Elementos de conexión y amarre
Los elementos de amarre y conexión unen el arnés con el punto de anclaje. Entre ellos figuran el dispositivo anticaídas deslizante, el dispositivo anticaídas retráctil, los cabos de anclaje y las eslingas de sujeción. Por lo tanto, la elección depende de la tarea. Por ejemplo, en un andamio colgante se emplea un dispositivo anticaídas deslizante. En cambio, en un espacio confinado se usa un dispositivo retráctil con función de recuperación, conocido como brazo rescatador.
Casco con barbuquejo
En trabajos en altura, el casco de seguridad debe llevar barbuquejo. Esta cinta lo mantiene sujeto a la cabeza si el trabajador pierde el equilibrio. De hecho, un casco sin sujeción puede desprenderse justo cuando más falta hace.
Calzado de seguridad y guantes de protección
El calzado de seguridad y los guantes de protección completan el conjunto básico. Aunque llamen menos la atención que el arnés, protegen pies y manos durante los desplazamientos y la manipulación de materiales. Además, forman parte del equipo que se enumera de forma habitual para estos trabajos.
Cuándo no es obligatorio usar EPIs
Un EPI no es obligatorio en todas las situaciones. Si una medida colectiva, evaluada previamente, reduce el riesgo de forma suficiente, el equipo individual deja de exigirse. Sin embargo, que no sea obligatorio no significa que esté desaconsejado.
Medidas de protección colectiva que sustituyen EPIs
Estos son dos ejemplos habituales:
- Tránsito por cubiertas con barandillas perimetrales: no se exigen el arnés anticaídas ni los cabos de anclaje.
- Cruce de desniveles mediante «saltos de lobo»: no se exigen las eslingas de sujeción ni el arnés de seguridad.
Aun así, usar el equipo sigue siendo recomendable. Además, la excepción solo es válida si la medida colectiva se ha evaluado antes del trabajo.
Consecuencias de no usar los EPIs adecuados
Usar mal un EPI es tan peligroso como no usarlo. Por eso el incumplimiento afecta tanto al trabajador como a la empresa.
Accidentes y lesiones para el trabajador
La primera consecuencia es la exposición directa al riesgo. Ya sea por falta de información o por negarse a llevar el equipo, el resultado puede ir de una lesión leve a un accidente fatal. Además, el trabajador se expone a una sanción económica y, en algunos casos, a un despido disciplinario.
Sanciones y responsabilidades para la empresa
Por su parte, la empresa puede enfrentarse a sanciones económicas, recargo de prestaciones, indemnizaciones y, en ciertos casos, consecuencias penales. Por tanto, no basta con entregar el equipo: hay que garantizar también su uso correcto. Para ello, estas pautas resultan clave:
- Los EPIs son de uso estrictamente personal.
- Es necesaria una formación previa antes de utilizarlos.
- Si se combinan varios equipos, deben ser compatibles entre sí.
- Hay que respetar la vida útil que indica el fabricante.
- No se pueden manipular, ya que se anula su homologación y su resistencia.
- Cualquier anomalía, daño o desgaste debe notificarse de inmediato.
Antes de subir: evalúa los riesgos y revisa tus EPIs
Los EPIs son un pilar de la seguridad en altura, pero no actúan solos. Primero se evalúa el riesgo, después se aplican las medidas de protección colectiva y, por último, se completa con el equipo individual adecuado. Por eso, antes de cada trabajo, revisa la evaluación de riesgos y comprueba que cada equipo es el correcto.
En FIT Safety contamos con personal cualificado capaz de asesorarte tanto a la hora de realizar la evaluación de riesgos como a la hora de escoger los EPIs que mejor se adapten a tus trabajos. Recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros a través de:
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