En cualquier proyecto de mantenimiento industrial, rehabilitación de fachadas o inspección de estructuras en altura, elegir el sistema de trabajo adecuado marca la diferencia entre una intervención segura y un riesgo evitable. Las técnicas de acceso mediante cuerdas se han consolidado como una alternativa eficaz frente a otros métodos o medios auxiliares, como los andamios o las plataformas elevadoras, sobre todo cuando el espacio o la accesibilidad son limitados. A continuación, repasamos en qué consisten estas técnicas, qué formación exigen y qué equipo de protección resulta imprescindible para trabajar con seguridad en altura.
¿Qué son las técnicas de acceso mediante cuerdas?
Las técnicas de acceso mediante cuerdas son el conjunto de métodos que permiten a un trabajador alcanzar, posicionarse y desplazarse por zonas de difícil acceso. Para ello, utiliza una o varias cuerdas de seguridad como soporte principal. Se aplican, por ejemplo, en fachadas, torres, cubiertas inclinadas, chimeneas industriales o estructuras donde instalar un andamio no resulta viable.
A diferencia de otros sistemas de trabajo en altura, este método combina nudos, dispositivos mecánicos y una cuerda de trabajo y otra de seguridad. Así se garantiza que el operario nunca quede desprotegido. Mientras una cuerda soporta el peso durante el ascenso o el descenso, la segunda actúa como respaldo ante cualquier fallo del sistema principal.
Además, este tipo de trabajo suspendido no se limita a acceder al punto de trabajo. También incluye maniobras de progresión horizontal, vertical o en diagonal, así como técnicas de autorescate en caso de emergencia. Por ello, dominar estas técnicas exige conocimiento teórico, práctica constante y un equipo de protección adecuado.
Formación y certificación para trabajos verticales
Ningún trabajador debería iniciar una maniobra con cuerdas sin haber recibido formación específica. En consecuencia, las certificaciones de referencia en el sector son IRATA e ANETVA. Ambas entidades acreditan el nivel de competencia del operario en técnicas de acceso, posicionamiento y rescate.
Un profesional correctamente formado debe, entre otras cosas, dominar los nudos básicos, conocer los distintos tipos de aseguramiento y ser capaz de montar una instalación suspendida sencilla.
Por otro lado, existen requisitos físicos y psicológicos que conviene tener en cuenta antes de realizar este tipo de trabajo. No tener vértigo es imprescindible, dado que el operario puede permanecer suspendido durante largos periodos a considerable altura. De igual modo, se necesita una condición física suficiente para afrontar jornadas exigentes de trabajo suspendido.
Técnicas de posicionamiento con cuerdas
El posicionamiento es la técnica que permite al trabajador fijar su cuerpo en un punto concreto para poder operar con las manos libres. Para lograrlo, se emplean habitualmente dos cuerdas independientes, cada una con una función diferenciada dentro del sistema.
Por un lado, la cuerda de anclaje o de posicionamiento sostiene al trabajador mediante un dispositivo anticaídas deslizante conectado al arnés de seguridad. Por otro lado, una segunda cuerda de seguridad actúa como respaldo del sistema principal, de modo que, ante cualquier incidencia, el operario cuenta siempre con un punto de sujeción adicional.
Sistema de posicionamiento y punto de anclaje
El correcto funcionamiento de esta técnica depende, en gran medida, de la elección del punto de anclaje. Este debe ser un elemento estructural capaz de soportar el peso del trabajador y las fuerzas generadas ante una eventual caída. Por tanto, antes de iniciar cualquier maniobra, es imprescindible verificar la resistencia y la ubicación del punto elegido.
En este sentido, el anclaje dorsal del arnés suele destinarse a la cuerda de posicionamiento, mientras que el anclaje esternal se conecta al dispositivo de regulación de la segunda cuerda. De esta forma, se distribuyen correctamente las cargas y se reduce el riesgo de un desplazamiento incontrolado durante la maniobra.
Técnicas de progresión mediante cuerdas
La progresión es la fase en la que el trabajador se desplaza, mediante cuerdas, hacia el punto donde debe realizar su tarea. Este desplazamiento puede producirse en ascenso, en descenso o en horizontal, en función de la ubicación de la zona de trabajo.
Para ello, resulta imprescindible dominar el manejo de bloqueadores y descensores, ya que estos dispositivos regulan el movimiento del trabajador a lo largo de la cuerda. Por consiguiente, una formación insuficiente en su manejo puede derivar en maniobras poco controladas y, en consecuencia, en un aumento del riesgo.
Estas técnicas, además, comparten fundamentos con disciplinas como la espeleología o el alpinismo, de las que se han adaptado numerosos procedimientos de progresión y autoaseguramiento. Por eso, muchos profesionales del sector cuentan con experiencia previa en actividades de montaña antes de especializarse en trabajos verticales.
EPIs necesarios para trabajos en altura con cuerdas
Ningún sistema de posicionamiento o progresión resulta seguro sin los EPIs adecuados. La seguridad en altura depende, en última instancia, de que cada componente del equipo esté certificado, revisado periódicamente y utilizado de forma correcta.
Equipos obligatorios según la normativa
Entre los elementos imprescindibles para trabajos verticales destacan el arnés, el casco, la cuerda de trabajo y de seguridad, los bloqueadores, el descensor y los mosquetones. También forma parte de este listado el equipo de amarre con absorbedor de energía. Cada componente cumple una función específica dentro del sistema y, por tanto, ninguno puede sustituirse ni omitirse.
Además, existen otros elementos complementarios, como las poleas, que, aunque no siempre son obligatorios, mejoran notablemente la seguridad y la comodidad del operario durante jornadas largas. Del mismo modo, accesorios como el estribo o la silla de trabajo facilitan la ejecución de tareas prolongadas en suspensión.
Normativa aplicable a la seguridad en altura
En España, los trabajos verticales están regulados, entre otras normas, por el RD 2177/2004. Este real decreto establece las disposiciones mínimas de seguridad para la utilización de equipos de trabajo en altura. Además, hace especial hincapié en la adecuación de los equipos y en la formación previa del trabajador.
Asimismo, cada componente del equipo de protección individual debe cumplir con su norma EN correspondiente. De este modo, el arnés, el casco, los conectores o los dispositivos anticaídas deben contar con el marcado y la certificación que garantizan su fiabilidad ante un uso profesional.
Seguridad en altura en trabajos verticales
En definitiva, las técnicas de acceso mediante cuerdas permiten realizar trabajos en altura en condiciones que otros sistemas, como los andamios, no siempre pueden ofrecer. Sin embargo, su ejecución exige formación certificada, un equipo de protección individual adecuado y un cumplimiento estricto de la normativa vigente.
Por todo ello, contar con profesionales formados en posicionamiento, progresión y uso correcto de las cuerdas resulta determinante para garantizar la seguridad en altura en cualquier proyecto que requiera trabajo suspendido con cuerdas.
En FIT Safety contamos con personal altamente cualificado capaz de asesorarte a la hora tanto de escoger los EPIs necesarios para realizar tus tareas con total seguridad, como a la hora de asesorarte de cuáles son las mejores técnicas de acceso mediante cuerdas para los trabajos que tengas que desarrollar. Recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros a través de:
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