La legislación de la Unión Europea en materia de salud y seguridad en el trabajo es esencial para la protección de casi 170 millones de trabajadores. Salvaguardar a las personas de los peligros relacionados con el trabajo es un elemento crucial para lograr unas condiciones de trabajo dignas.
Esta regulación ha permitido reducir los riesgos y mejorar las normas de salud y seguridad en el trabajo en el conjunto de la UE y en los diferentes sectores empresariales.
El ordenamiento de la seguridad y salud en el trabajo en el ámbito europeo se ha ido desarrollando principalmente a través de Directivas comunitarias. Las Directivas Europeas establecen requisitos mínimos, principios fundamentales y las responsabilidades de los empleadores y empleados.
El artículo 153 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea ha sido el pilar para la adopción de numerosas medidas europeas en materia de salud y seguridad en el trabajo posteriores, siendo vinculantes, por lo que, los Estados Miembros deben trasponerlas a su legislación nacional.
Los Estados miembros tienen la libertad para aplicar normas más estrictas para la protección de los trabajadores, por lo que, los requisitos en materia de salud y seguridad en el trabajo pueden variar entre Estados.
Directivas específicas por materia
Existen directivas específicas por materia:
- Directiva marco sobre salud y seguridad en el trabajo.
- Lugares de trabajo, equipos, señalización, equipos de protección individual.
- Exposición a agentes químicos y seguridad química.
- Exposición a peligros físicos. Exposición al peligro.
- Exposición a agentes biológicos.
- Disposiciones en materia de riesgos relacionados con la carga de trabajo, riesgos ergonómicos y riesgos psicosociales.
- Disposiciones sectoriales específicas y relativas a los trabajadores.

Directivas individuales
De la misma, forma se han adoptado directivas individuales centradas en aspectos específicos de la seguridad y salud en el trabajo, adaptando los principios de la Directiva marco a:
- Tareas específicas.
- Riesgos específicos en el trabajo.
- Sectores y lugares de trabajo específico.
- Grupos de trabajadores concretos.
- Determinados aspectos relacionados con el trabajo.
Las directivas particulares definen cómo deben evaluarse dichos riesgos y, en algunos casos, establecen valores límite para determinadas sustancias o agentes.
Asimismo, algunas directivas comunitarias adoptadas, basadas en el artículo 114 del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea, hacen referencia a determinados aspectos de la salud y la seguridad en el trabajo.
Sobre esta base, se adoptaron una serie de directivas técnicas bajo el denominado «nuevo enfoque», en base a las cuáles, el Comité Europeo de Normalización (CEN), el Comité Europeo de Normalización Electrónica (CENELEC) y el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETSI), establecen y actualizan periódicamente las normas europeas.
Fuente: Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo.





