Imagen de una persona en una industria alimentaria colocando productos en una cinta.

Gestión de riesgos alimentarios

La seguridad alimentaria es un derecho fundamental para todas las personas. Para garantizarla, es necesario contar con un sistema de gestión de riesgos alimentarios. Este sistema debe basarse en el análisis de riesgos, que es un proceso estructurado en una evaluación de riesgos, la gestión de los riesgos y la comunicación de los mismos.

 

La gestión de riesgos alimentarios es el proceso de ponderar las distintas opciones normativas a la luz de los resultados de la evaluación de riesgos y, si fuera necesario, de la selección y aplicación de las posibles medidas de control apropiadas, incluidas las medidas reglamentarias.

 

La gestión de riesgos alimentarios comprende normas, medidas y elecciones para reducir el riesgo y proteger la salud pública. Estos riesgos pueden ser de naturaleza biológica, química o física.

 

La gestión de riesgos alimentarios debe basarse en un enfoque científico y ético. El enfoque científico implica utilizar los mejores datos disponibles para evaluar los riesgos y seleccionar las medidas de control más eficaces.

 

El enfoque ético implica considerar los siguientes aspectos:

 

  • El nivel adecuado de protección de la salud pública.
  • Los costos y beneficios de las medidas de control.
  • Los derechos de los consumidores a la información.

Estrategias y tácticas de gestión de riesgos alimentarios

La estrategias de gestión de riesgos alimentarios se pueden clasificar en dos categorías:

 

  • Optimización: esta estrategia busca reducir el riesgo al nivel más bajo posible, teniendo en cuenta los costos y beneficios de las medidas de control.

  • Consentimiento informado: esta estrategia permite a los consumidores elegir si quieren asumir un riesgo determinado, siempre que estén debidamente informados de los riesgos y beneficios asociados.

Las tácticas son las medidas específicas que se implementan para reducir los riesgos. Estas medidas pueden incluir:

 

  • Normas y reglamentos: estas medidas establecen los requisitos que deben cumplir los alimentos para garantizar su seguridad.

  • Controles de calidad: estas medidas se utilizan para verificar que los alimentos cumplen con las normas.

  • Educación y sensibilización: estas medidas ayudan a los consumidores a tomar decisiones informadas sobre su alimentación.

La gestión de riesgos alimentarios es un proceso complejo que requiere un enfoque científico y ético. La aplicación de este enfoque permite garantizar la seguridad alimentaria y proteger la salud pública. Asimismo, se trata de un proceso continuo, pues, los riesgos alimentarios cambian constantemente, por lo que es necesario revisar y actualizar las medidas de control de forma regular.

En FIT Safety, sabemos de la importancia para la seguridad y la salud de realizar una correcta gestión de los riesgos. Por ello, ponemos a disposición de nuestros cliente, nuestro personal altamente cualificado, para que puedan asesorarte a la hora de tomar medidas de gestión de riesgos alimentarios. Recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros a través de:

 

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