En el sector de la seguridad laboral, sabemos que un sistema anticaída cumple su función cuando detiene la caída. No obstante, en ese preciso instante comienza una cuenta atrás técnica. El síndrome del arnés, o shock ortostático, es una emergencia silenciosa que requiere una respuesta inmediata. Por ello, este artículo se centra en la ejecución del protocolo de rescate durante los momentos críticos posteriores al accidente.
La ventana de los 10 minutos. ¿Por qué es una emergencia médica?
Cuando un trabajador queda suspendido, la gravedad provoca que la sangre se acumule en las piernas. Este fenómeno ocurre porque las cinchas del equipo presionan las venas femorales, dificultando el flujo hacia el torso. En consecuencia, si la suspensión es inmóvil, el cuerpo pierde la capacidad de mantener las funciones vitales estables.
El punto crítico de esta patología es la disminución drástica del retorno venoso. Debido a que el corazón recibe menos volumen sanguíneo, la presión arterial cae rápidamente. Por lo tanto, comprender la velocidad del shock ortostático es vital para cualquier equipo de trabajo en altura.
Protocolo de rescate: acciones inmediatas tras la caída
La planificación es la diferencia entre un susto y una tragedia. Por esta razón, el protocolo de rescate debe estar ensayado y los equipos listos para su uso inmediato. No basta con llamar a emergencias; la primera asistencia debe ser interna y técnica.
La rapidez es fundamental, pero la seguridad de los rescatadores es la prioridad absoluta para evitar una segunda víctima. Por esta razón, el equipo debe estar entrenado en maniobras de aproximación y desenganche bajo tensión.
- Minuto 1 a 3: evaluación y comunicación. El recurso preventivo debe activar el protocolo PAS (Proteger, Avisar, Socorrer). Es vital verificar si el accidentado responde a estímulos verbales. Si está consciente, debe utilizar sus cintas de suspensión antitrauma de inmediato.
- Minuto 3 a 7: maniobras de aproximación. El rescatador debe acceder a la víctima mediante sistemas de rescate preinstalados o dispositivos de descenso. Durante esta fase, es fundamental mantener contacto visual y verbal constante con el trabajador suspendido.
- Minuto 7 a 10: desenganche y descenso. Una vez asegurada la víctima al sistema de rescate, se procede a la liberación de la conexión original del arnés. El descenso debe ser siempre controlado, evitando impactos contra la estructura.
El Plan de Emergencia en altura
Un plan de emergencia no es un documento genérico, sino que debe ser específico para cada centro de trabajo. La normativa española es muy estricta respecto a la autosuficiencia de la empresa en estos escenarios críticos.
- Real Decreto 2177/2004: Esta norma especifica que la técnica de acceso elegida debe permitir la evacuación en caso de peligro inminente. Por lo tanto, realizar trabajos en altura sin un kit de rescate listo supone una infracción grave.
- Recurso preventivo: Su presencia es obligatoria en trabajos con riesgo de caída a distinto nivel. Su función principal del recurso preventivo es supervisar las medidas preventivas y liderar la respuesta ante un accidente.
Requisitos del RD 2177/2004 y la importancia de la NTP 789
Según el Real Decreto 2177/2004, la elección de los equipos debe garantizar una asistencia rápida. Además, el INSST, a través de la NTP 789, establece que el rescate debe producirse en el menor tiempo posible. Por consiguiente, basar nuestros procedimientos en estas normas asegura el cumplimiento de los estándares de seguridad más exigentes.
Posición de rescate: cómo estabilizar a la víctima antes de la evacuación
Tradicionalmente, se recomendaba no tumbar a la víctima inmediatamente tras el rescate. Sin embargo, las evidencias actuales sugieren que lo prioritario es garantizar la vía aérea y la respiración. A pesar de esto, se debe evitar un retorno brusco de sangre ácida (con toxinas acumuladas) al corazón. Por lo tanto, la posición de rescate ideal es mantener el torso ligeramente elevado mientras se monitorizan las constantes vitales.
Transferencia a técnicos sanitarios: información clave tras el rescate
Una vez que la víctima está en suelo firme, la labor del rescatador no termina. Es imperativo informar a los técnicos sanitarios sobre el tiempo exacto que el trabajador ha permanecido suspendido. Además, se debe indicar si hubo pérdida de conocimiento en algún momento. Esta información es crucial para que los médicos traten posibles fallos renales derivados de la acumulación de toxinas en las extremidades.
La prevención es la mejor herramienta de rescate
El síndrome del arnés no es un riesgo teórico, sino una amenaza real que demanda una respuesta técnica en menos de diez minutos. Como hemos analizado, el éxito de un rescate no depende de la suerte, sino de la combinación exacta entre equipos de alta calidad, un plan de emergencia sólido y personal debidamente formado.
En FIT Safety somo conscientes de la importancia de tener un plan de emergencia y rescate que funcione sin fisuras, por ello contamos con personal altamente cualificado capaz de asesorarte tanto a la hora de elaborar un plan de emergencia y rescate, cómo a la hora de seleccionar los EPIs que mejor se adapten a tus trabajos. Recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros a través de:
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